La malla de simple torsión permite cerrar fincas, parcelas, viviendas y otros espacios mediante una estructura flexible que se adapta con facilidad a recorridos de distintas dimensiones.
Puede emplearse tanto en espacios rurales como urbanos y en terrenos que presentan desniveles.
Realizamos cerramientos de simple torsión en Badajoz, ocupándonos de la colocación de postes, tensado y fijación de la malla hasta completar el perímetro.
Dónde puede utilizarse la malla de simple torsión
Este sistema puede utilizarse para el vallado de fincas y parcelas, viviendas, recintos industriales e instalaciones deportivas.
Desde pequeños perímetros hasta superficies de mayor extensión, la malla puede ajustarse a las características y al uso de cada espacio.
Cómo elegir la malla según el terreno y el uso
Antes de elegir una malla de simple torsión, conviene conocer las medidas, terminaciones y configuraciones disponibles para seleccionar la opción más adecuada según el uso previsto.
Gracias a su estructura abierta, el aire puede atravesar la malla, una característica interesante en zonas expuestas al viento. El diámetro del alambre puede variar, permitiendo elegir una malla más ligera o robusta en función de las necesidades del cerramiento.
Acabados y medidas disponibles
Entre las terminaciones disponibles se encuentra la malla galvanizada y plastificada en verde, muy utilizada en jardines, parcelas y espacios exteriores por su integración con el entorno.
En zonas residenciales también existen distintas soluciones de vallado para jardines, que pueden elegirse en función del nivel de cerramiento y del acabado que se busque.
Las luces de rombo de 40 × 40 y 50 × 50 mm son algunas de las medidas comercializadas para distintas aplicaciones.
El revestimiento plastificado proporciona una protección adicional frente a la corrosión y la exposición a los agentes atmosféricos, ayudando a prolongar la conservación del material.
Habitualmente se suministra en rollos de 25 metros, con alturas como 1,20, 1,50, 1,80 o 2 metros, aunque existen otras medidas dependiendo del fabricante. Su capacidad de adaptación facilita además la instalación en terrenos irregulares y superficies con desniveles.
Qué valoramos antes de comenzar el montaje
Antes de comenzar, es necesario valorar el perímetro, la altura prevista, las condiciones del terreno y el uso que tendrá el vallado.
También es importante consultar la normativa municipal vigente, ya que el ayuntamiento puede establecer determinadas condiciones relacionadas con la altura, ubicación o características exteriores del vallado.
Con las medidas y el sistema ya definidos, el siguiente paso consiste en preparar los materiales, herramientas y elementos de fijación que se utilizarán durante el montaje.
Elementos necesarios para montar la estructura
Para mantener la malla sujeta y correctamente tensada se utilizan distintos elementos. Según las características del cerramiento pueden emplearse:
• Malla de simple torsión galvanizada
• Postes de tubo galvanizado
• Soportes o piquetas galvanizadas
• Tensores metálicos
• Hilo galvanizado de tensión de 2,60–2,70 mm
• Alambre galvanizado de atado de 1,60–1,80 mm o grapas
• Tornillería
• Pletina metálica galvanizada
Cómo se instala la malla de simple torsión
El montaje comienza definiendo el recorrido y situando los postes principales, que sirven como referencia para mantener la alineación.
A partir de ellos se distribuyen los postes intermedios, ajustando su separación al terreno, la altura prevista y las características del perímetro.
Los cambios de dirección, esquinas y tramos sometidos a mayor tensión requieren una atención especial. En estos puntos pueden incorporarse refuerzos y apoyos adicionales para conseguir una estructura capaz de soportar correctamente la tensión de la malla.
Una vez preparada la estructura se colocan los hilos galvanizados de tensión y se regulan mediante los tensores.
Sobre este soporte se extiende progresivamente la malla, procurando mantener una tensión uniforme durante todo el recorrido.
La fijación se completa mediante alambre galvanizado de atado o grapas, distribuyendo las sujeciones a lo largo del perímetro.
Cuando el proyecto lo requiere, el cerramiento puede incorporar también una puerta u otro sistema de acceso.
Una correcta instalación de malla de simple torsión depende especialmente de la alineación de los postes, el tensado y la fijación del conjunto. Por ello, las distancias, refuerzos y sistemas de anclaje deben adaptarse a las condiciones concretas de cada terreno.
